Una nueva zona de baja presión se encuentra en la cuenca del Océano Atlántico, lo que genera alertas sobre posibles cambios climáticos debido a su desarrollo ciclónico. Actualmente, se estima que tiene un 60% de probabilidad de intensificación, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha emitido advertencias sobre este posible primer huracán de la temporada, que se desplaza hacia Quintana Roo, aunque hasta el momento no representa un peligro inminente para el territorio nacional.
Paralelamente, Conagua está monitoreando otra zona de baja presión en el Pacífico, la cual tiene un 80% de probabilidad de evolucionar a ciclón y podría llamarse «Flossie». Este fenómeno sería el quinto que afectaría a la región en la temporada de huracanes 2025.
El sistema en el Pacífico se localiza a 3,520 kilómetros al este-noreste de las costas de Quintana Roo y avanza a velocidades entre 16 y 24 kilómetros por hora. Según los pronósticos, este sistema podría convertirse en huracán en aproximadamente siete días, lo que sugiere que podría hacer su aparición el próximo 30 de junio.
En lo que respecta a la temporada actual, hasta ahora se han formado dos huracanes entre cinco sistemas ciclónicos que han transitado antes de tocar tierra en el sur de México. El más reciente, denominado Érick, fue clasificado como categoría 4 y se ha asentado en las costas de Guerrero y Chiapas.
Por otro lado, se espera que, a partir del 1 de julio, comiencen a formarse más fenómenos en el Atlántico, con nombres preliminares como Andrea, Barry, Chantal y otros.




