En México, los usuarios de telefonía móvil deberán vincular su número con una identificación oficial y la CURP, medida que afectará a millones de líneas y podría derivar en la suspensión del servicio para quienes no completen el trámite en el plazo establecido por la norma.
La normativa obliga a asociar el número telefónico a la credencial de elector o al pasaporte, además de la Clave Única de Registro de Población, como parte de la reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión.
Todas las operadoras con servicios en el país, incluidas Telcel, AT&T y Movistar, están obligadas a implementar el registro y ofrecerán a los usuarios opciones para darse de alta.
El registro podrá realizarse por internet o de forma presencial; cada persona debe acceder a la plataforma de su proveedor para completar la vinculación.
La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones señaló que la medida busca eliminar el anonimato que puede facilitar el uso del servicio para actos ilícitos y que formaliza prácticas ya usadas en contratos pospago.
La norma indica que las líneas no vinculadas quedarán limitadas a recibir mensajes de emergencia, efectuar llamadas a números de emergencia y de atención ciudadana y comunicarse con el proveedor durante su ciclo de vida.
Los concesionarios solo podrán activar y mantener líneas correctamente identificadas y están obligados a habilitar plataformas gratuitas para la vinculación y desvinculación, tanto de forma presencial como a distancia, con mecanismos de validación remota de la identidad.


