En Cuba, el Gobierno informó que China aprobó una ayuda emergente que incluye 80 millones de dólares en asistencia financiera y 60.000 toneladas de arroz, destinada a aliviar la situación del país.
El embajador de China en La Habana, Hua Xin, comunicó el paquete al presidente Miguel Díaz-Canel en un encuentro en el Palacio de la Revolución.
La ayuda contempla un donativo total de 60.000 toneladas de arroz, de las cuales 30.000 ya fueron entregadas en una primera partida, y la asistencia financiera anunciada por Pekín.
La medida llega en medio de una profunda crisis económica marcada por la escasez de productos básicos, la falta de combustibles y fallos en las centrales eléctricas que provocan apagones prolongados.
El contexto incluye además una elevada inflación, contracción económica y una creciente dolarización, factores vinculados a la pandemia, el endurecimiento de sanciones externas y errores en políticas económicas y monetarias.
Según datos oficiales, la economía registró una contracción del 1,1% en el último año y acumula una pérdida aproximada del 11% en el último lustro.
La Habana y Pekín mantienen estrechos lazos políticos y económicos, y China figura entre los principales aliados de la isla.




