Dos visitantes de la pirámide de Kukulkán en Chichén Itzá fueron confrontados por otros turistas tras ascender la estructura, en violación de las normas que prohíben esta acción. Videos difundidos en redes sociales documentan el momento en que los individuos suben y entran en la construcción.
Luego de descender, un grupo de personas se acercó a ellos para expresar su descontento. Desde 2006, el acceso a la pirámide está restringido al público para evitar el desgaste de la estructura y protegerla de daños irreversibles. Este monumento es considerado patrimonio de la humanidad por la UNESCO.
La violación de esta norma puede acarrear multas de entre 50 y 100 mil pesos, según la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, la cual establece sanciones para quienes infrinjan las reglas en la zona arqueológica.









