El gobierno de Estados Unidos ha retirado las sanciones impuestas a Francesca Albanese, relatora especial de Naciones Unidas para los territorios palestinos ocupados. Esta decisión se produce una semana después de que un juez federal de Washington frenara las medidas tomadas por la administración Trump en 2025.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro eliminó el nombre de Albanese de la lista de Nacionales Especialmente Designados, lo que permite su ingreso al país y cancela las restricciones financieras que pesaban sobre ella. Un tribunal federal había considerado que las sanciones eran potencialmente inconstitucionales y que restringían la libertad de expresión.
La familia de Albanese, que reside en Estados Unidos, había manifestado su preocupación por las limitaciones impuestas a su vida personal, ya que no podía acceder a su hogar en Washington, donde vive su hija, ciudadana estadounidense. Las sanciones habían sido implementadas tras las críticas de Albanese a la ofensiva israelí en Gaza y su llamado a investigar posibles crímenes de guerra cometidos por autoridades israelíes y estadounidenses.
Washington había argumentado que la relatora de la ONU promovía acciones contra aliados y funcionarios de Estados Unidos ante tribunales internacionales. La eliminación de las sanciones contrasta con la postura del secretario de Estado, quien había calificado a Albanese como alguien que promovía una «guerra jurídica» contra el país.







