El gobierno de Taiwán ha declarado que no tiene información sobre cambios en la venta de armas por parte de Estados Unidos, a pesar de que un funcionario estadounidense mencionó la pausa en una transferencia de armamento a Taipéi valorada en 14 mil millones de dólares. La portavoz de la Oficina Presidencial, Karen Kuo, afirmó que el Ejecutivo ha tomado nota de las declaraciones, pero que no hay ajustes confirmados en la transacción.
Kuo también expresó su deseo de que el presupuesto especial para las adquisiciones militares avance sin complicaciones en el Parlamento. La reacción se produce tras las afirmaciones del secretario interino de la Marina de Estados Unidos, Hung Cao, quien indicó que la pausa se implementó para asegurar el suministro de municiones en el contexto de la campaña militar contra Irán.
Durante una audiencia en el Senado, Cao explicó que la decisión responde a la necesidad de mantener reservas adecuadas de misiles e interceptores, aunque subrayó que aún hay suficientes existencias. La reactivación de las ventas militares dependerá del secretario de Guerra y del secretario de Estado.
Desde el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Pekín en 1979, ha existido un marco legal que sustenta el suministro de armamento defensivo a Taiwán. A lo largo de los años, Washington ha aprobado varias ventas de armas a la isla, incluyendo un paquete por 11 mil 100 millones de dólares anunciado recientemente.
Taiwán cuenta con solo doce aliados diplomáticos y depende en gran medida del armamento estadounidense para disuadir posibles agresiones de China, que considera a la isla parte de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para controlarla.









