La Fiscalía de Flandes Oriental ha confirmado que todas las líneas de investigación permanecen abiertas tras el accidente en Buggenhout, donde una colisión entre un tren de pasajeros y un minibús escolar resultó en la muerte de cuatro personas, incluidos dos adultos y dos menores.
Entre las víctimas se encuentra el conductor del minibús, de 49 años, y un acompañante de 27, así como dos niños de 15 y 12 años. Otros cinco niños que viajaban en el vehículo fueron hospitalizados en estado grave, aunque sus condiciones han estabilizado, según el alcalde Geert Hermans.
Los menores fallecidos eran originarios de Bornem, en Amberes, mientras que los heridos provenían de Bornem y Muizen, en Malinas, según información oficial. El maquinista del tren dio negativo en los tests de alcohol y drogas, y se realizará una autopsia al conductor del autobús para determinar las causas del accidente, ya que no se descartan hipótesis que incluyan distracciones o malestares.
El incidente ocurrió alrededor de las 8:08 de la mañana, cuando el minibús, que circulaba por una vía paralela, cruzó las líneas a pesar de que la barrera estaba cerrada y la señal roja estaba activada. Testigos indican que el tren embistió el vehículo justo en ese momento.
El minibús era operado por un subcontratista de De Lijn y estaba encargado de recoger a los alumnos del centro de educación especial Richtpunt Campus Buggenhout, que atiende a menores con diversas necesidades. El tren, que cubría la ruta entre Brujas y Malinas, viajaba a una velocidad de 90 km/h, y aunque el maquinista activó el freno de emergencia al notar la presencia del minibús, no pudo evitar la colisión.
Este accidente se ha catalogado como uno de los peores en la historia de Bélgica en términos de colisiones en pasos a nivel, un problema recurrente en un país con una densa red ferroviaria. Las autoridades locales han habilitado libros de condolencias para que la comunidad y las familias de las víctimas expresen su pesar.









