La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) reafirmó que los servicios aéreos internacionales mantienen su seguridad, a pesar del brote de ébola en África central y oriental. Se insta a gobiernos y actores del sector aéreo a seguir las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La OACI, que opera bajo la ONU desde su sede en Montreal, destacó que tras la pandemia de Covid-19 se han implementado nuevos protocolos para una comunicación rápida y estandarizada entre Estados, aerolíneas, aeropuertos y agencias sanitarias. Se han modificado disposiciones en el Anexo 9 del Convenio sobre Aviación Civil Internacional, incluyendo herramientas digitales como declaraciones electrónicas de salud y procesos de control fronterizo sin contacto.
El organismo colabora con la OMS a través del programa CAPSCA, para coordinar medidas basadas en riesgos y evidencia, con el fin de evitar la propagación de la enfermedad por transporte aéreo. Esto busca proteger tanto a los pasajeros como al personal aeronáutico y asegurar la conectividad internacional.
La OMS declaró que el brote de ébola, causado por el virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda, es una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional. La mayoría de los casos confirmados se registran en la provincia de Ituri, y Uganda ha reportado contagios limitados vinculados a desplazamientos transfronterizos.
La OMS ha informado que el virus no se transmite por el aire ni por contacto casual, y que el riesgo de transmisión global se considera bajo. No se recomienda cerrar fronteras ni restringir el comercio, aunque sí se sugieren controles de salida en aeropuertos de las regiones afectadas para aquellos con síntomas relacionados.









