Irán ha acusado a Estados Unidos de violar el alto al fuego vigente desde el 8 de abril, tras ataques en la provincia de Hormozgán. Teherán denuncia que estas acciones evidencian la “mala fe” de Washington en medio de las negociaciones por un acuerdo de paz.
El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní condenó los ataques como una “violación flagrante” de la Carta de las Naciones Unidas y del alto al fuego establecido. Según la cartera, Estados Unidos ha llevado a cabo en los últimos dos días acciones “agresivas” y supuestos actos de “piratería marítima” contra embarcaciones iraníes, en el contexto de un cerco naval.
Irán advierte que el gobierno estadounidense es “responsable de todas las consecuencias derivadas de estos actos” y asegura que no dejará estos ataques sin respuesta. Estas acciones se producen en el marco de contactos diplomáticos mediador por Pakistán, que buscan alcanzar un acuerdo de paz.
Por su parte, el Comando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses informó de ataques “en defensa propia” contra sitios de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes. Mientras tanto, medios iraníes reportaron explosiones en la ciudad de Bandar Abás durante la misma noche.
La Guardia Revolucionaria Islámica ha declarado que derribó un dron estadounidense y disparó contra un caza F-35 que violó el espacio aéreo iraní. El cuerpo militar advirtió sobre cualquier violación del alto al fuego, subrayando su derecho a una respuesta.
Estos incidentes ocurren en un momento en que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán están en un punto crítico, con representantes iraníes en Qatar discutiendo un posible acuerdo que podría incluir la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento de sanciones, dejando el tema nuclear para más adelante.







