Desde el año pasado, la marca china Leapmotor ha comenzado a generar interés en el mercado automotriz mexicano bajo el paraguas de Stellantis, su principal accionista. La empresa planea establecer una producción local de automóviles, lo que podría tener un impacto significativo en la industria automotriz del país.
Aunque aún no ha habido un anuncio oficial, se ha informado que el presidente de Stellantis mencionó que México o Canadá podrían convertirse en sedes para la manufactura de modelos Leapmotor. Este movimiento podría contrarrestar la competencia de las automotrices occidentales, especialmente ahora que Leapmotor ha presentado su nuevo hatchback eléctrico, el Leapmotor B05.
El ejecutivo Antonio Filosa indicó que, debido a las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y China, la construcción de vehículos en Estados Unidos no es viable. Las opciones más probables para la manufactura serían:
- México: Planta de Toluca
- Canadá: Planta de Brampton, Ontario, anteriormente dedicada a los modelos Dodge Charger y Challenger
La elección de estas instalaciones se fundamenta en la necesidad de revitalizar plantas inactivas y en la apertura de políticas en Canadá que facilitan la entrada de automóviles de origen chino, como la reducción de aranceles para vehículos de bajo costo.
Sin embargo, la viabilidad de estos planes depende del desempeño de Leapmotor en el mercado norteamericano. Aún no ha comenzado la comercialización de sus vehículos, lo que hace necesario evaluar la estrategia de fabricación: si será un ensamblaje completo en sitio o un ensamblaje parcial de vehículos semi-terminados enviados desde China.










