La situación en el caso de la menor Dafne, asesinada en una escuela militarizada de Tamaulipas, ha generado preocupación en la comunidad local. Su madre, Alejandra Quintos, fue retirada de la sala durante la audiencia en el Centro Integral de Justicia de Altamira, lo que ella considera una violación a sus derechos como madre y defensora de su hija.
Quintos argumenta que la jueza del caso justificó su salida debido a su condición dual como testigo y víctima. La madre expresa su frustración, afirmando que su intención era actuar como voz de lo que le sucedió a Dafne en la escuela militarizada Onix de Ciudad Madero.
Además, Quintos señaló la falta de apoyo gubernamental para su defensa legal, indicando que los gastos han sido cubiertos por su familia. También advirtió sobre cobros no autorizados a su nombre y anunció su intención de presentar una denuncia al respecto.
Existen cinco testigos de los hechos, y Quintos hizo un llamado a otros estudiantes para que se presenten ante las autoridades. Los medios locales informaron que la audiencia del caso, que involucra a una persona imputada, fue aplazada hasta el lunes, cuando se decidirá si esta persona es vinculada a proceso por el delito de feminicidio.








