En la auditoría realizada por la Auditoría Superior de la Federación al Municipio de Guanajuato capital, correspondiente a la Cuenta Pública 2024 y publicada en 2025, el hallazgo más delicado se concentró en obra pública: la falta de evidencia documental suficiente para acreditar la totalidad de los conceptos ejecutados en dos contratos pagados con recursos federales.
La ASF revisó una muestra por 38 millones 394 mil 400 pesos, equivalente al 100 por ciento de los recursos fiscalizados al municipio en esta auditoría integral. La revisión incluyó recursos del FAISMUN, FORTAMUN y Participaciones Federales a Municipios.
El punto central no fue solamente administrativo. La ASF determinó que en dos expedientes de obra pública no se acreditó, mediante reportes fotográficos debidamente formalizados, la totalidad de los conceptos de obra ejecutados. Es decir, el órgano fiscalizador no tuvo elementos suficientes, en los términos exigidos por la norma, para comprobar plenamente que todo lo pagado estuviera respaldado con evidencia formal, identificable, sellada y firmada.
La primera observación corresponde al contrato PMG/DGOPM/FAISMUN/2024/005, relativo a la rehabilitación de pavimento con concreto hidráulico y pórfido en la colonia Panteón, calle de Los Angelitos, en Guanajuato capital. Esta obra fue pagada con recursos del FAISMUN 2024 y tuvo un monto observado de 5 millones 291 mil 048.80 pesos.
De acuerdo con la ASF, el municipio no proporcionó en el expediente los reportes fotográficos debidamente formalizados con sellos, firmas y datos generales de identificación, lo que impidió acreditar correctamente la totalidad de los conceptos ejecutados.
La segunda observación corresponde al contrato PMG/DGOPM/ACMPM/2024/034, pagado con Participaciones Federales a Municipios 2024. En este caso, la ASF presumió un probable daño o perjuicio a la Hacienda Pública por 2 millones 074 mil 850.64 pesos, también por la falta de reportes fotográficos debidamente formalizados con sellos, firmas y datos generales de identificación.
En conjunto, ambos pliegos de observaciones suman 7 millones 365 mil 899.44 pesos pendientes por aclarar. La ASF fue clara al señalar que estos montos no quedaron solventados dentro del informe final, por lo que se promovieron las acciones correspondientes.
La gravedad del señalamiento radica en que la evidencia fotográfica no es un simple requisito burocrático. En una obra pública, los reportes fotográficos formalizados sirven para acreditar avances físicos, conceptos ejecutados, ubicación, trazabilidad de los trabajos y correspondencia entre lo contratado, lo pagado y lo realmente realizado.
Cuando esa evidencia no cumple con los requisitos de identificación, firmas y sellos, se debilita la comprobación del gasto público y se abre la puerta a dudas sobre la correcta ejecución de los recursos.
Aunque la ASF no afirma en su informe que las obras no existan, sí establece que el municipio no acreditó suficientemente la totalidad de los conceptos ejecutados en esos dos contratos. Esa diferencia es importante: el señalamiento no debe presentarse como una acusación penal automática, sino como una observación formal por probable daño a la Hacienda Pública Federal que el municipio deberá aclarar, justificar o, en su caso, reintegrar conforme al procedimiento de seguimiento.
El caso cobra relevancia política porque el municipio de Guanajuato capital es encabezado actualmente por Samantha Smith Gutiérrez, presidenta municipal para el periodo 2024-2027. Por ello, aunque las observaciones corresponden a la Cuenta Pública 2024 y deben revisarse conforme a fechas, contratos, áreas ejecutoras y responsables administrativos específicos, será bajo la administración municipal encabezada por Samantha Smith que el tema quede sujeto al escrutinio público, a las aclaraciones institucionales y al seguimiento que marque la ASF.
El dictamen de la ASF fue contundente: el Municipio de Guanajuato infringió la normativa principalmente por falta de documentación comprobatoria en la ejecución de obras públicas, relacionada con reportes fotográficos debidamente formalizados.
En su conclusión, el órgano fiscalizador señaló que Guanajuato capital no realizó una gestión eficiente de los recursos fiscalizados de la Cuenta Pública 2024.
En términos periodísticos, el punto de fondo es claro: Guanajuato capital quedó bajo observación federal por más de 7.3 millones de pesos en obra pública, no porque la ASF haya determinado de entrada una obra fantasma, sino porque el municipio no logró comprobar con evidencia formal suficiente la totalidad de trabajos pagados con recursos federales.
La pregunta pública no es menor: ¿quién integró mal los expedientes, quién supervisó las obras y quién deberá responder ante la ASF por los más de 7.3 millones de pesos pendientes por aclarar?
Por Alan G Bernal.










