La presidenta Claudia Sheinbaum evitó comentar sobre las pruebas presentadas en la acusación contra el general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y otros ocho sinaloenses. Esta situación ha cobrado relevancia a nivel local, dado el impacto que tiene en la política y la seguridad en el estado.
Durante una conferencia de prensa, la mandataria señaló que es un tema que no le corresponde abordar y que debe ser analizado por la Fiscalía General de la República. Esta respuesta se produjo tras interrogantes de los medios sobre la naturaleza de las pruebas mencionadas por la jueza Katherine Polk en una audiencia en Nueva York.
Gerardo Mérida, ex secretario de Seguridad de Sinaloa, asistió a la audiencia en Estados Unidos enfocado en su defensa, vestido con uniforme kaki y encadenado. La jueza Polk destacó que existen «evidencias abundantes» en el caso y que se han identificado numerosos acusados.
Se estableció un calendario para la presentación de mociones bajo la Ley de Juicio Rápido, otorgando un plazo de 60 días para el procesamiento de pruebas. Una nueva audiencia se ha programado para el 4 de agosto. Mérida fue detenido el 11 de mayo en Arizona y se declaró no culpable de varios cargos graves que podrían conllevar una pena máxima de cadena perpetua.










