Corea del Sur celebra elecciones locales que se consideran un indicador crucial del desempeño del presidente Lee Jae-myung en su primer año de gestión. El debilitamiento de la oposición conservadora, tras la fallida imposición de la ley marcial en diciembre de 2024, añade más relevancia a estos comicios.
Los resultados influirán en la legitimidad política del gobierno de Lee y se interpretan como un referéndum sobre su primer año en el poder. En estas elecciones se elegirán 16 alcaldes metropolitanos y gobernadores provinciales, así como 14 legisladores de la Asamblea Nacional y otras autoridades locales.
La votación ocurre en un contexto de alta aprobación del presidente, que llega al 64%, con el gobernante Partido Democrático obteniendo un 45% de apoyo frente al 22% del opositor Partido del Poder Popular, según encuestas de Gallup Korea. La oposición ha visto disminuir su popularidad, especialmente tras la crisis provocada por la ley marcial que llevó a la destitución del expresidente Yoon Suk-yeol.
La alcaldía de Seúl se perfila como la carrera más significativa, con Chong Won-o del Partido Democrático liderando actualmente con un 46% de apoyo, frente al 38% de Oh Se-hoon, actual alcalde del Partido del Poder Popular. Esta contienda es vista como reflejo de la polarización política en el país, donde la elección de Chong puede ser interpretada como un respaldo a Lee Jae-myung.
El oficialismo también se enfrenta a disputas cerradas en ciudades tradicionalmente conservadoras como Daegu y Busan. Eventuales derrotas del Partido del Poder Popular fortalecerían al gobierno de Lee y su partido, que ya cuenta con mayoría parlamentaria.
Estas elecciones son determinantes para el futuro de la oposición conservadora, actualmente dividida entre grupos a favor y en contra de Yoon. El Partido del Poder Popular está liderado en esta ocasión por Jang Dong-hyeok, quien es considerado cercano al expresidente.








