Israel y la milicia chií Hezbolá han acordado un alto al fuego que se implementará este viernes por la tarde, según informan varios medios de comunicación israelíes y estadounidenses. La tregua se mantendrá a menos que Hezbolá realice un ataque, lo que provocaría una respuesta militar de Israel.
Sin embargo, la situación en el terreno muestra que Israel ha llevado a cabo ataques en la localidad de Nabatieh, al sur de Líbano, y se han activado sirenas de alerta en la comunidad fronteriza israelí de Zarit por posibles infiltraciones de drones. El portavoz del Ejército israelí, general de brigada Effie Defrin, aseguró que las operaciones continuarán en Líbano hasta nuevas órdenes y que tienen libertad para neutralizar amenazas en cualquier zona del país.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reafirmó que las fuerzas israelíes permanecerán en el sur de Líbano el tiempo necesario para proteger a las comunidades en el norte. Este viernes, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron haber atacado posiciones de Hezbolá, resultando en al menos 47 muertos y decenas de heridos.
Las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán han puesto un énfasis en la necesidad de cesar las hostilidades en el frente libanés. Sin embargo, una reunión prevista en Ginebra entre ambos países fue suspendida en el último minuto debido a los recientes ataques israelíes.
Representantes iraníes comunicaron que su delegación no asistirá a la reunión debido a la escalada de violencia en Líbano y han exigido el cese de la ocupación israelí. Esta decisión ha causado tensiones entre Estados Unidos e Israel, aumentando las discrepancias en torno al proceso de paz.






