La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, considera la reciente decisión del Gobierno de Cuba de abrir su economía como un «cambio importante». Esta apertura implica un mayor espacio para la inversión privada y extranjera, lo que podría generar oportunidades para los empresarios mexicanos.
Durante una conferencia de prensa, Sheinbaum destacó que los cubanos están convocando a aquellos que emigraron para que inviertan en la isla. Este cambio sigue a las reformas económicas aprobadas por la Asamblea Nacional de Cuba, que buscan liberalizar y descentralizar sectores económicos en medio de una crisis profunda.
La mandataria subrayó que la iniciativa de inversión debe provenir del sector privado mexicano. Además, indicó que los empresarios interesados pueden acudir a la Secretaría de Relaciones Exteriores para facilitar los contactos con el Gobierno cubano.
Esta declaración sigue a la aprobación de un amplio paquete de reformas económicas por parte del Parlamento cubano, que busca incorporar nuevos actores económicos en áreas clave como el turismo. Las medidas también incluyen mayor apertura a la inversión extranjera, la creación de bancos privados bajo supervisión estatal y nuevas estrategias para reformar empresas públicas.
Las autoridades cubanas defienden estos cambios como una respuesta a la crisis económica que enfrenta la isla, marcada por una caída en la producción, problemas energéticos y escasez de recursos. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha afirmado que las reformas son compatibles con el modelo socialista del país y buscan ofrecer soluciones a las dificultades económicas actuales.






