León, Guanajuato, fue el escenario de una marcha convocada por familiares de personas desaparecidas, incluyendo organizaciones como «Buscando con el Corazón» y «Colectivo Unidos por los Desaparecidos de León». Este evento, llevado a cabo el domingo, tiene el propósito de visibilizar la problemática de las desapariciones en el estado y demandar que se reconozcan y protejan los derechos de las víctimas y sus familias.
Paula Rojas, representante de «Buscando con el Corazón», destacó que actualmente la agrupación incluye a 37 familias dedicadas a la búsqueda de sus seres queridos, de los cuales sólo dos son mujeres, mientras que los demás son hombres. Hasta la fecha, seis de los desaparecidos han sido localizados, aunque lamentablemente todos sin vida. Rojas criticó la estigmatización de los hombres desaparecidos, considerando que se asocia erróneamente a su desaparición con actividades delictivas. Además, subrayó la falta de un mecanismo de búsqueda específico para hombres, a diferencia de las alertas diseñadas para mujeres y menores.
Señaló que muchos de los hombres desaparecidos son padres de familia, lo que impacta profundamente en sus hogares. La ausencia del padre a menudo obliga a la madre a asumir múltiples roles, enfrentando la búsqueda, el sustento y la crianza de los hijos simultáneamente.
Rojas también expresó preocupación por el incremento de la violencia contra quienes realizan tareas de búsqueda, particularmente en Salamanca, un municipio considerado de alto riesgo para estas actividades. Informó que al menos tres integrantes de colectivos han denunciado actos de violencia que presuntamente involucran a personal de la Agencia de Investigación Criminal. La situación es alarmante, dado que en Guanajuato se han registrado al menos 12 asesinatos de defensoras y buscadoras, lo que genera una atmósfera de miedo entre los activistas.
La marcha constituye un llamado urgente a las autoridades para que mejoren las condiciones de seguridad para las familias buscadoras y para que se reconozcan los derechos de los hombres desaparecidos.
En un contexto relacionado, el caso de José Juan Arias Solís, conocido como «Juanito», y su padre, también desaparecido, ha sido mencionado por la ONU y la CIDH, al cumplirse un año de su desaparición. A pesar de las denuncias y medidas cautelares emitidas, no se ha avanzado en la localización de ambos.
Las familias continúan exigiendo justicia y visibilidad a una problemática que afecta a muchos hogares en Guanajuato, mientras enfrentan una burocracia y un patrón de impunidad que agravan su situación.






