Un total de 277 aspirantes de la coalición Morena, PT y PVEM se han registrado para coordinar y potencialmente ser candidatos a gobernadores en 17 estados que celebrarán elecciones el próximo año. Este proceso es significativo para Sinaloa, Tlaxcala y Zacatecas, donde se presentaron 29 solicitudes en el último día de inscripciones.
La Comisión Nacional de Elecciones, bajo la dirección de Citlalli Hernández, llevará a cabo una revisión exhaustiva de los perfiles para asegurarse de que cumplen con los requisitos establecidos, incluyendo la prohibición del nepotismo y la ausencia de conflictos legales. Hernández anunció que se espera tener avances sobre esta revisión en julio.
En Sinaloa, los 12 aspirantes manifestaron haber tenido algún vínculo político o personal con el actual gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, quien enfrenta acusaciones de vínculos con el crimen organizado. Todos coincidieron en la necesidad de respetar el proceso electoral, aunque Imelda Castro afirmó estar en primer lugar en las encuestas, sin querer distanciarse o acercarse a Rocha Moya.
Por su parte, en Tlaxcala se registraron 10 aspirantes. Se detectó que varios de ellos tienen familiares en el gobierno, haciendo que la diputada local Raymundo Vázquez Conchas defendiera su situación con base en el mérito personal. El actual alcalde de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García, también figura en la lista y es hijo de un exgobernador.
En Zacatecas, se inscribieron siete aspirantes, algunos de ellos relacionados con funcionarios estatales. Ulises Mejía Haro admitió que su padre es su suplente en la Cámara de Diputados, mientras que las senadoras Verónica Díaz y Geovanna Bañuelos expresaron su confianza en que se mantendrá la imparcialidad en el proceso de selección.
La situación en estos tres estados refleja un panorama electoral donde la proximidad familiar a figuras del gobierno genera un debate sobre el nepotismo, mientras los aspirantes intentan establecer su independencia y compromiso con el movimiento.






