La detención de Gilda Lozoya Austin, hermana del exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, ha generado controversia, aunque la presidenta Claudia Sheinbaum enfatiza que esta acción no tiene motivaciones políticas. Según Sheinbaum, la Fiscalía General de la República (FGR) ha recabado pruebas que evidencian la presunta implicación de Lozoya en un fraude vinculado a la compra de la planta de fertilizantes Agronitrogenados.
En la conferencia matutina realizada en Morelia, Michoacán, la presidenta explicó que la orden de aprehensión contra Lozoya ya existía. Esta pudo ser ejecutada tras su regreso al país, y la mandataria aseguró que la investigación por parte de la FGR ha estado en curso durante varios años, indicando que «hay pruebas de su participación en el fraude».
Gilda Lozoya es acusada, entre otros cargos, de lavado de dinero. El caso se origina en la compra de una planta de fertilizantes por parte de Pemex, que fue privatizada y posteriormente abandonada. Este acuerdo se realizó por un monto superior a los 200 millones de dólares. Sheinbaum también mencionó el proceso contra el empresario Alonso Ancira, quien, después de ser detenido por el mismo caso, fue liberado tras comprometerse a reparar parcialmente el daño económico al Estado, aunque dejó el país antes de cumplir el acuerdo completo.
La presidenta destacó que la investigación vincula a Lozoya con depósitos y otros mecanismos financieros asociados a la operación en cuestión. Reiteró que la detención fue una acción exclusivamente ejecutada por la FGR, negando cualquier intervención del Gobierno federal en el operativo.
En un contexto más amplio, Sheinbaum instó a los empresarios a «cuidar inversiones», especialmente tras la no renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), subrayando la importancia de asegurar un ambiente propicio para la inversión y el desarrollo económico del país.









