Irán ha reivindicado la realización de ataques con misiles y drones en varios países de Medio Oriente, incluyendo Jordania, Qatar, Kuwait y Baréin. Estos ataques se produjeron tras el anuncio de Estados Unidos sobre una nueva ofensiva militar contra el país persa.
La Guardia Revolucionaria iraní informó que atacó la base aérea estadounidense Príncipe Hassan en Jordania, donde se dañaron instalaciones clave, incluyendo el centro de mando y hangares de drones. El ataque se atribuye a la supuesta imposición de Estados Unidos sobre Omán, que habría habilitado una ruta ilegal en el estrecho de Ormuz, lo que, según Irán, provocó una respuesta contundente de su Armada.
Adicionalmente, los ataques incluyeron misiles contra la base aérea estadounidense Al-Udeid en Qatar, lo que resultó en la destrucción de centros de mantenimiento y de mando. También se llevaron a cabo ofensivas con drones en Kuwait, dirigidas contra un sistema antimisiles y un depósito de municiones.
En Baréin, Irán atacó el sistema de comunicaciones del Ejército estadounidense. Mientras tanto, el Ministerio del Interior de Baréin instó a la población a buscar refugio tras la activación de alarmas en el territorio, en medio de reportes de que las fuerzas armadas cataríes habían repelido un ataque con misiles, aunque no confirmaron su origen.
Estos eventos se produjeron en un contexto de tensión creciente, ya que Irán alegó que los ataques se llevaron a cabo tras un bombardeo estadounidense contra bases y antenas de telecomunicaciones en su costa sur. Estados Unidos ha comenzado una nueva ronda de ofensivas en respuesta a un ataque iraní a un buque mercante con bandera chipriota en el estrecho de Ormuz.
A pesar de haber firmado un memorando de entendimiento para reducir las hostilidades el pasado 17 de junio, el presidente estadounidense ha dado por terminado el acuerdo tras la reanudación de los bombardeos en la región.








