David Sánchez, hermano del presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha sido condenado por prevaricación administrativa y se le ha prohibido ocupar cargos públicos durante nueve años. La sentencia responde a su nombramiento en un alto cargo cultural por la Diputación Provincial de Badajoz en 2017.
Este fallo representa un nuevo desafío político para Pedro Sánchez, quien ya enfrenta investigaciones por corrupción y escándalos en su entorno. Recientemente, un excolaborador cercano del presidente fue condenado a 24 años de prisión en un caso similar.
David Sánchez fue acusado de beneficiarse de un nombramiento creado específicamente para él debido a su relación familiar con el presidente. En el momento de su designación, Pedro Sánchez había recientemente asumido el liderazgo del PSOE, entonces en la oposición.
El líder socialista ha rechazado las acusaciones, calificándolas de parte de una campaña política impulsada por la extrema derecha. La Audiencia de Badajoz concluyó que el puesto que se otorgó a David Sánchez carecía de necesidad administrativa y estaba diseñado para satisfacer intereses personales.
El tribunal, sin embargo, desestimó el cargo de tráfico de influencias que podría haber conllevado una pena de prisión. Grupos de presión de derecha habían solicitado sanciones más severas, mientras que la fiscalía había pedido desestimar el caso.
David Sánchez negó cualquier irregularidad durante el juicio y se espera que la sentencia sea apelada. Ester Muñoz, portavoz del Partido Popular, ha exigido la dimisión de Pedro Sánchez, argumentando que la creación de un puesto a medida para su hermano plantea preguntas sobre la ética del presidente.
Por su parte, la portavoz del gobierno, Elma Saiz, manifestó que Madrid respeta el proceso judicial y confía en una eventual absolución de David Sánchez en instancias superiores. Gabriel Rufián, portavoz de ERC y aliado del gobierno, consideró excesiva la medida de inhabilitación.










