Un reciente estudio sueco indica que la decisión de compra de un coche nuevo no debería basarse únicamente en el precio inicial, ya que esto puede resultar contraproducente a largo plazo. Aquí se detallan los hallazgos y su implicación.
Consideraciones en la compra de coches
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Costes a largo plazo: La mayoría de los compradores enfocan su atención en el precio de compra sin considerar otros factores como:
- Mantenimiento por kilómetro.
- Consumo de combustible.
- Depreciación.
- Seguros y servicios de mantenimiento.
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Resultados del estudio: Comparando modelos de distintas marcas, se concluyó que vehículos más caros, como el Toyota Corolla Cross, pueden ser más económicos a largo plazo.
Ejemplo de análisis comparativo
Se compararon los siguientes modelos:
- Dacia Bigster: 27,100 euros.
- Toyota Corolla Cross: 39,020 euros.
- MG HS: 39,750 euros.
Resultados:
- A corto plazo, el Dacia presenta un mantenimiento más económico.
- No obstante, la depreciación del Dacia es del 47% frente al 33% del Toyota en tres años, afectando negativamente el costo total de propiedad.
Impacto de la depreciación
La depreciación es un factor crítico que redefine la rentabilidad de la inversión. Por ejemplo:
- Toyota: depreciación de 12,875 euros en tres años.
- Dacia: depreciación de 15,282 euros en el mismo periodo.
- MG HS: depreciación del 55% o más.
Comparativa en el mercado mexicano
La depreciación en el mercado mexicano también es notable. Ejemplos de modelos son:
- Toyota Corolla LE HEV 2026: precio de lista de 515,300 pesos, con una depreciación de 143,300 pesos tras cuatro años.
- BYD King 2026: precio de lista de 499,800 pesos, depreciándose 89,800 pesos en solo un año.
- Volkswagen Jetta Sportline 2026: depreciación significativa de 225,690 pesos en cuatro años.
Conclusión
El análisis sugiere que un enfoque más holístico en la evaluación de un coche nuevo, considerando no solo el precio inicial sino también el mantenimiento, consumo y la depreciación, es crucial para tomar decisiones más informadas y económicamente sostenibles. Esto puede resultar particularmente relevante en mercados emergentes donde la depreciación puede variar significativamente entre marcas.








