La Secretaría de Salud de México anunció que las lechugas de la empresa Taylor Farms no presentan contaminación por Cyclospora cayetanensis ni coliformes fecales. Esta información es crucial para la seguridad alimentaria en la región, especialmente tras la reciente alerta en Estados Unidos por un brote de infecciones.
La inspección en la planta de Taylor Farms en México incluyó la recolección de diez muestras de lechuga iceberg. La empresa también aportó evidencia sobre sus controles de proceso en la cadena de suministro, conforme a recomendaciones internacionales.
Además, e personal de la Dirección General de Epidemiología realizó un análisis de la salud de los trabajadores, sin encontrar situaciones preocupantes ni brotes de enfermedades diarreicas. Taylor Farms tiene un sistema de trazabilidad que permitió a las autoridades estadounidenses interceptar un lote potencialmente contaminado en Laredo, Texas.
Aunque el gobierno mexicano reportó tres casos de Cyclospora, descartó la existencia de un brote y no vinculó estos casos con la productora de lechugas de Guanajuato. El secretario de Salud, David Kershenobich, afirmó que estos casos son habituales y no representan una amenaza epidemiológica actual.
Estas declaraciones se producen mientras Estados Unidos investiga un aumento de infecciones por Cyclospora cayetanensis, un parásito que causa ciclosporiasis, vinculada al consumo de alimentos o agua contaminados. Kershenobich indicó que la FDA había señalado un caso positivo, pero luego rectificó asegurando que se trataba de un falso positivo, lo que sienta un precedente en la investigación actual.










