El violonchelista hispano-taiwanés regresa al Festival Internacional de Violonchelo (FIV) para ofrecer clases magistrales a estudiantes de diversas regiones. Este evento resalta la importancia del aprendizaje continuo y la disciplina musical entre los jóvenes talentos.
El artista, que considera el festival como su segunda casa, refleja una conexión profunda con su infancia, marcada por el arte y la música. Su trayectoria incluye una intensa preparación escénica y un enfoque en la cercanía con el público, lo que ha sido fundamental en su desarrollo profesional.
A lo largo de su carrera, ha participado en múltiples concursos, los cuales han sido solo el inicio de su camino musical. Su formación multicultural, que combina influencias hispánicas y taiwanesas, enriquece su estilo y ofrece una perspectiva única a las nuevas generaciones de músicos.








