Durante el receso escolar en León, madres trabajadoras enfrentan dificultades para conciliar sus labores laborales, del hogar y el cuidado de sus hijos. La escasez de alternativas de apoyo se convierte en un desafío significativo para muchas de ellas.
El cierre temporal de escuelas, que generalmente sirve como una infraestructura para el cuidado infantil, evidencia una brecha en los recursos disponibles para las familias trabajadoras. Algunas madres recurren a familiares para poder continuar con sus empleos, ajustando sus horarios laborales y buscando soluciones creativas para mantener el equilibrio.
Este contexto de doble responsabilidad genera un aumento en el estrés y una necesidad urgente de nuevas opciones de cuidado infantil en la comunidad. Así, se plantea la necesidad de un enfoque más integral que facilite el apoyo a las familias durante estos períodos.








