El Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia ha declarado en búsqueda y captura internacional a Pável Dúrov, fundador de Telegram, por supuesta cooperación con el terrorismo. La acusación ha sido considerada grave, ya que podría acarrear una pena de cadena perpetua en caso de demostrarse su culpabilidad.
Según el abogado Vladímir Zherebenkov, Dúrov podría ser arrestado en ausencia en Rusia, lo que facilitaría a las autoridades la solicitud de extradición a través de Interpol. La noticia ha provocado una rápida reacción en la cuenta oficial de Telegram en la red social X, donde se publicó una imagen del fundador mostrando un dedo a la cámara, una foto previamente utilizada en el contexto de su salida de la red social VKontakte.
El FSB argumenta que Telegram ha incumplido leyes rusas al no eliminar múltiples canales, chats y bots utilizados por agencias de inteligencia ucranianas y organizaciones terroristas. Aseguran que estas plataformas han facilitado coordinar actos de violencia terrorista, resultando en numerosas víctimas y daños materiales de miles de millones de dólares.
Las autoridades rusas han detallado casos en los que jóvenes fueron manipulados a través de un chatbot de Telegram, involucrándolos en actividades de sabotaje. Tanto Telegram como WhatsApp han sido bloqueados en Rusia por no cumplir con las normativas locales, aunque los usuarios recurren a redes VPN para esquivar las restricciones. Además, el servicio de mensajería nacional MAX es utilizado por más de 86 millones de ciudadanos.







