La policía española ha desarticulado una de las principales redes de tráfico de personas en el Mediterráneo, involucrando la introducción de más de 2 mil migrantes en el país. La operación, realizada por la Guardia Civil y la Policía Nacional, se considera una de las más complejas y peligrosas detectadas hasta ahora.
Este anuncio se produce en un contexto de creciente preocupación por la migración y la trata de personas en España y Europa. Recientemente, se registró una avalancha en el enclave español de Ceuta, donde 72 mil personas ingresaron en un corto período.
La red desmantelada utilizaba lanchas de alta velocidad tanto para el transporte de drogas sintéticas desde España a Argelia, como para el tráfico de migrantes hacia la costa sureste de España y la isla de Ibiza. Se estima que el grupo realizó al menos 64 operaciones, generando beneficios aproximados de 24 millones de euros.
Aunque las llegadas de migrantes irregulares por mar a España disminuyeron un 31% entre enero y julio, esto se debió principalmente a la baja en las Islas Canarias. Sin embargo, el tráfico hacia la península y las Islas Baleares aumentó un 22% y un 10%, respectivamente, ya que los traficantes cambiaron sus rutas.
En colaboración con Europol, las autoridades incautaron 18 embarcaciones de alta velocidad y arrestaron a 78 personas, incluyendo una en Argelia. La red cobraba hasta 12 mil euros por migrante y transportaba hasta 50 personas en cada travesía, las cuales se realizaban en condiciones extremadamente peligrosas, sin suficientes medidas de seguridad.







