La Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) ha reportado que al menos 141 personas han muerto en recientes avalanchas migratorias en las fronteras de Marruecos con Ceuta y Melilla. Además, las autoridades marroquíes han puesto en prisión preventiva a 111 personas en relación con estos incidentes.
En una rueda de prensa en Rabat, la AMDH, principal ONG de derechos humanos en Marruecos, explicó que 51 de los arrestados provienen de Tetuán, a 45 kilómetros de Ceuta, entre ellos cinco menores. En Nador, cerca de Melilla, se detuvo a otras 52, de las cuales 18 son menores.
Respecto a los fallecidos en territorio marroquí, se añadió que en la morgue de Tetuán hay 21 cuerpos, 11 de marroquíes y 10 de nacionalidades extranjeras. El presidente de la AMDH en Tetuán cuestionó la cifra oficial de 11 muertos, proporcionando información adicional sobre otros posibles fallecimientos en la morgue de Tánger.
La organización también criticó la falta de atención a los migrantes devueltos a Marruecos, señalando que las familias afectadas no recibieron información ni apoyo institucional. Se estima que unos 3,500 jóvenes aún se encuentran en condiciones precarias en Ceuta.
Mientras se difunden llamados a organizar una nueva avalancha migratoria para el 15 de agosto, las autoridades marroquíes continúan interceptando a jóvenes en su intento de llegar a las ciudades autónomas. Recientemente, la Gendarmería Real detuvo a siete menores que intentaban alcanzar Ceuta.
La presidenta de la AMDH condenó el enfoque de Marruecos hacia la migración, calificándolo de «gendarme de Europa», y exigió una investigación independiente sobre los recientes acontecimientos. También criticó a la Unión Europea por su aparente indiferencia ante las violaciones de derechos humanos en el contexto migratorio.







