En el contexto de las festividades de temporada, el pan de muerto se posiciona como un delicado clásico, conocido principalmente por su cobertura de azúcar. Sin embargo, durante este año se ha introducido una alternativa menos dulce: el pan de muerto salado. Esta versión no solo conserva el sabor y la esencia de la tradición, sino que se presenta como una opción ideal para acompañar platillos típicos como el mole o guisados caseros.
Para aquellos que desean innovar en su mesa durante las celebraciones de octubre y noviembre, esta receta resulta accesible y de fácil preparación en casa. A continuación, se detallan los pasos para elaborar este pan de muerto salado:
1. Precalentar el horno a 200 °C.
2. En un recipiente grande, mezclar todos los ingredientes excepto la leche hasta obtener una masa manejable. Amasar durante unos minutos hasta que no se adhiera a las manos.
3. Colocar la masa en otro bol limpio, cubrir con papel film y dejar reposar aproximadamente 30 minutos, o hasta que duplique su volumen.
4. Dividir la masa en partes iguales y moldearlas según se desee.
5. Cubrir las piezas nuevamente y dejar reposar otros 30 minutos.
6. Barnizar cada pan con un poco de leche, disponerlos en una bandeja y hornear durante 30 minutos.
El resultado es un pan de muerto salado con una textura suave y un sabor distintivo, que puede servir como acompañamiento a platos fuertes, permitiendo a los comensales disfrutar de la tradición de compartir pan, sin renunciar a una opción menos dulce.
Este nuevo enfoque al pan de muerto ha capturado la atención de quienes buscan balancear los excesos de postres típicos en esta época del año, manteniendo viva la rica cultura gastronómica.







