En un acontecimiento significativo en el ámbito del Poder Judicial, el Tribunal de Disciplina Judicial ha tomado una medida sancionadora contra una notificadora del Sistema de Justicia Penal, Acusatorio y Oral en la región de Morelia, por incurrir en una falta administrativa grave. Esta decisión, presentada en la ponencia del magistrado responsable, constituye un ejemplo en la lucha contra comportamientos irregulares en el sector.
La resolución se origina de un incidente ocurrido el 25 de noviembre de 2024, cuando la servidora pública en cuestión, identificada como Lesli N., notificó de manera personal a un imputado que había fallecido cuatro días antes en el Centro de Alta Seguridad para Delitos de Alto Impacto número 1. Este acto fue considerado una muestra clara de “notoria ineptitud o descuido en el desempeño de las funciones” según lo estipulado en la ley correspondiente.
Durante el proceso disciplinario, la notificadora argumentó que su actuación fue de buena fe y sin intención maliciosa, alegando que desconocía la muerte del receptor de la notificación. Además, afirmó que una persona encarcelada había engañado a las autoridades al hacerse pasar por el difunto en el momento de la diligencia, lo que, según su dicho, justificaba su proceder. No obstante, el tribunal determinó que sus argumentos no eran suficientes para eximirla de la responsabilidad que implica el cuidado y la verificación que debe caracterizar sus funciones.
Como resultado de esta evaluación, el Tribunal de Disciplina Judicial ha decidido inhabilitar a Lesli N. durante seis meses para desempeñar cualquier cargo o función en el servicio público, así como para participar en procesos relacionados con adquisiciones, arrendamientos, servicios u obras públicas. La resolución enfatiza la falta de observancia de principios fundamentales que rigen la administración de justicia, tales como disciplina, legalidad, profesionalismo, honradez y lealtad.


