Las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE) de Guanajuato, a 183 años de su creación, destacan la importancia de la vocación de servicio que, en muchos casos, se origina desde el hogar. Tanto hombres como mujeres que forman parte de esta corporación comparten que su compromiso con la seguridad y el bienestar de las familias guanajuatenses se ha desarrollado a través del ejemplo familiar.
Elementos de las FSPE han explicado que el interés por esta profesión a menudo comienza en la infancia. Por ejemplo, Diana, una Policía Tercero, se inspiró en su abuela, quien trabajó durante 32 años como cocinera de la corporación, enviando alimento a los policías en sus jornadas. Esta experiencia la llevó a desear servir a su comunidad con el mismo compromiso que observó en su abuela.
Iveth, otra miembro, reflejó cómo el deseo de seguir los pasos de su padre, quien también fue parte de la corporación, marcó su trayectoria. El legado familiar se extiende a otros integrantes que reconocen la influencia de sus padres en su vocación, reafirmando que este fenómeno no distingue género y se basa en valores como la disciplina y la responsabilidad social.
Más allá de las anécdotas personales, todos los testimonios convergen en la idea de que ser parte de las FSPE implica un compromiso continuo con la sociedad. Según Diana, esto se manifiesta en hacer lo correcto incluso cuando no hay testigos, transmitiendo confianza a la ciudadanía.
Asimismo, las historias revelan un cambio notable en la composición de la corporación, donde cada vez más mujeres asumen roles de liderazgo. Iveth destaca que ahora existen comisarias, lo que visibiliza las nuevas oportunidades de carrera que pueden alcanzar las mujeres.
El impacto intergeneracional de esta vocación no solo se limita al ámbito laboral, sino que también influye en las familias y comunidades, convirtiendo a los miembros de las FSPE en modelos a seguir para las nuevas generaciones. María Luisa, integrante de la corporación, subraya la importancia de ser un ejemplo de valores como la honestidad y el compromiso.
Las FSPE se consolidan, así, como una institución donde la vocación de servicio se cultiva y se hereda, recordando que la construcción de un entorno seguro es una tarea compartida, basada en el compromiso de sus integrantes.


