CDMX. La Presidenta de la Ciudad de México ha reconocido que el robo de combustible, comúnmente conocido como huachicol, representa un riesgo para las operaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex). Esto surge tras un informe presentado por la petrolera ante el regulador financiero de Estados Unidos, en el cual se destaca que este problema, junto con el huachicol fiscal, es uno de los mayores desafíos que enfrenta la empresa.
Al ser cuestionada sobre el tema, la mandataria aseguró que, a pesar de la existencia de este riesgo, Pemex ha reportado un incremento en las ventas de gasolina y diésel. Destacó que, en reuniones semanales con los titulares de las secretarías de Energía, Economía y Hacienda, se ha constatado un aumento en las ventas tanto de Pemex como de los privados que operan en el sector.
La Presidenta subrayó que la estrategia del gobierno para combatir el huachicol no ha fracasado, asegurando que la situación ha mejorado notablemente. "El robo de combustible fósil ha disminuido significativamente, aunque todavía se presentan casos aislados", indicó. También mencionó que la importación ilegal de combustible ha disminuido, lo que ha contribuido al aumento en las ventas legales.
Asimismo, recalcó que, desde la reforma energética de 2013, los operadores privados tienen la facultad de importar gasolina siempre y cuando cuenten con el correspondiente permiso de la Secretaría de Energía. Señaló que los permisos han disminuido en comparación con los emitidos en años anteriores, pero que los importadores han reportado mayores ventas.
Por otro lado, Pemex ha reconocido ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos que la creciente actividad delictiva en el país, impulsada por cárteles de la droga y organizaciones criminales, constituye un obstáculo importante para su operación. El informe también destaca el desarrollo de un mercado ilícito de combustibles que ha intensificado el robo y el comercio ilegal de sus productos.
Aunque se han implementado varias medidas de seguridad para mitigar estas actividades delictivas, Pemex reconoce que la situación sigue siendo prevalente y que es probable que persista en el futuro.



