Ariadna Montiel asumió la presidencia nacional de Morena durante el VII Congreso Nacional Extraordinario y realizó un llamado a los militantes del partido para combatir la corrupción. En su primer discurso, destacó la importancia de erradicar estas prácticas en el gobierno.
Montiel, quien reemplaza a Luisa María Alcalde, enfatizó que no se postularán candidatos con antecedentes de corrupción de cara a las elecciones de 2027. «En Morena los corruptos no tienen cabida», afirmó, añadiendo que toda persona identificada con actos de corrupción no será considerada como candidato, incluso si ha ganado encuestas.
Durante el evento, que reunió a mil 828 congresistas en el WTC de la Ciudad de México, la exsecretaria del Bienestar subrayó su experiencia en programas sociales. Aseguró que su trabajo ha beneficiado a casi 40 millones de personas y que conoce la base del partido, a la que considera su verdadera fuerza.
Montiel también hizo hincapié en la necesidad de unidad dentro de Morena. Señaló que enfrentan una «ofensiva permanente» de medios de comunicación y gobiernos extranjeros, y lanzó un llamado tanto a la militancia como al pueblo de México para mantenerse firmes en su proyecto nacional.










