En un trágico suceso ocurrido en Tijuana, Emilia Ortega Aceves, abogada y docente de la Universidad Autónoma de Baja California, fue asesinada el 18 de noviembre mientras conducía su automóvil. Este acto de violencia ha generado una ola de indignación y preocupación en la comunidad legal y educativa de la región.
El hijo de la víctima, Ángel Olivérez, ha hecho un llamado a diversas organizaciones de la sociedad civil, barras de abogados y al gobierno local para asegurar que se haga justicia y que el crimen no quede impune. En su mensaje, enfatizó el compromiso de su madre con la justicia y la seguridad en México, recordando su labor como abogada y funcionaria pública, así como su dedicación a la enseñanza.
De acuerdo con reportes locales, Ortega Aceves fue atacada por individuos armados alrededor de las 8:00 de la mañana mientras se encontraba en su vehículo, un Toyota Corolla, en la calle Cañón K. Las balas impactaron el parabrisas y la puerta del copiloto, provocando su muerte instantánea en el lugar.
Las autoridades no han anunciado hasta el momento la detención de alguna persona relacionada con el asesinato. La Barra Estatal de Abogadas Líderes de Baja California expresó su profunda consternación por el homicidio, subrayando la necesidad de garantizar la verdad, la justicia y condiciones seguras para los abogados en el estado. «Ninguna pérdida debe quedar en silencio», afirmaron en un comunicado.
Además, colegas y exalumnos de Ortega Aceves han manifestado su tristeza y sorpresa ante los hechos. Algunos, como Gustavo Dávila Rodríguez, la recordaron como una abogada destacada y una profesora influyente en la formación de nuevos juristas.
El ex secretario de Seguridad de Tijuana, Alberto Capella, calificó el asesinato como una evidencia del fracaso del gobierno estatal en garantizar la seguridad de sus ciudadanos. Este suceso resalta la creciente preocupación por la violencia que enfrentan los profesionales del derecho en el país y la urgencia de implementar medidas efectivas para proteger su labor.



