El presidente argentino, Javier Milei, ha señalado a los gobiernos de Brasil y México por supuestamente financiar una campaña «antiargentina». Esta acusación ha encontrado respuesta en su contraparte mexicana, Claudia Sheinbaum, quien ha desestimado tales afirmaciones, argumentando que su administración es objeto de un intento de desprestigio.
Sheinbaum enfatizó, «Es falso, no hay ninguna campaña contra ningún país ni gobierno del mundo. Lo que hay al revés, es una campaña orquestada en contra de nuestro gobierno desde muchos lugares». La mandataria también defendió la autodeterminación de los pueblos como principio fundamental de su política exterior.
Milei, por su parte, ha instado a la ciudadanía a considerar el papel de estos gobiernos en la financiación de campañas adversariales, afirmando que «el 25% de los recursos salió del gobierno de Brasil». En su intervención, apuntó a las influencias políticas en Estados Unidos, insinuando que el partido Demócrata y figuras progresistas buscan desestabilizar su gestión.
En el ámbito internacional, Sheinbaum fue consultada sobre el interés del presidente nicaragüense en eliminar elecciones, a lo que respondió que «decidirá el pueblo de Nicaragua». Afirmó que México se rige por claras reglas democráticas, con elecciones cada seis años y mecanismos como la revocación de mandato, reafirmando que «siempre estamos de acuerdo con la democracia».
Este intercambio entre los líderes plantea cuestiones de diplomacia y consenso partidista en un contexto donde la reforma legislativa y los comicios futuros se presentan como piezas clave en el tablero político regional.








