La presidenta Claudia Sheinbaum inicia preparativos para las próximas elecciones de medio término, nombrando delegados en diversos estados para establecer estrategias que aseguren el triunfo de la 4T. Aún a la espera del inicio formal del proceso electoral dictado por el INE, la mandataria designó a Irugami Perea como nuevo responsable de Guerrero, quien sustituye al actual director general de Fonatur, Sebastián Ramírez.
Esta estrategia responde a un enfoque de consenso partidista, permitiendo que figuras de confianza colaboren en la proyección electoral y territorial. Según fuentes oficiales, el objetivo es fortalecer la estructura electoral mientras se define la estrategia de Morena bajo la dirección de Ariadna Montiel y Citlalli Hernández, quienes lideran los procesos de encuesta y selección de candidaturas.
La reciente designación de Perea ocurre en un momento crítico, dado que Ramírez ha estado vinculado estrechamente con la reconstrucción de Acapulco tras recientes desastres naturales. Ante la complejidad de sus responsabilidades en Fonatur, decidió pasar su papel en Guerrero, permitiendo que Perea, quien goza de buena relación con Ramírez y el equipo de Birmex, asuma esta nueva función.
Este cambio podría influir en las dinámicas políticas de Guerrero, ya que Perea es un posible contendiente para suceder a Abelina López Rodríguez como alcalde de Acapulco. Según reportes, el actual diputado federal busca liderar la boleta de Morena, aunque su nuevo cargo podría alterar significativamente sus planes.
Guerrero presenta desafíos internos para la 4T. El senador Félix Salgado ha declinado participar en este proceso electoral pero sigue demandando cuotas de poder, generando tensiones con otros aspirantes. Simultáneamente, Beatriz Mojica y Esthela Damián han comenzado a generar fricciones, lo que podría comprometer la unidad del partido en un proceso electoral que se anticipa complicado.










