Resiliencia en cada copa
La industria vinícola mexicana enfrenta grandes desafíos. Desde el cambio climático hasta la escasez de agua, los productores se ven obligados a reinventarse. Patricia Velasco de Vinos la Trinidad lo resumió perfectamente: “Se trata de adaptarnos a lo que hay y trabajar con lo que nos da la naturaleza”.
Esta mentalidad refleja la fortaleza de nuestros vinicultores. A pesar de las adversidades, no pierden de vista la calidad en sus vinos. “Nuestra prioridad es calidad, calidad y calidad”, afirmó Wenceslao Martínez de Relieve Vinícola.
El consumo de vino en México ha ido en aumento, pero aún tenemos mucho por delante. En los últimos 35 años, el consumo per cápita pasó de 0.5 litros a 1.5 litros, mientras que en España está en 21 litros. Solo un 40% de las etiquetas que se consumen son nacionales.
Gabriela Melchum y Daniel Sánchez de Vinos Melchum, parte esencial de La Cava Secreta, comparten su visión: “Nuestra misión es promover el vino mexicano en casa y hacer que la gente sepa que se puede disfrutar con cualquier comida, desde una tlayuda hasta un mole oaxaqueño”. Su pasión es inspirar y hacer que las personas comprendan y aprecien el vino mexicano.






