¿Cómo llegó la horchata a México?
La horchata llegó a México durante la época de la Conquista, como una herencia de la horchata de chufa que se hacía en España. Sin embargo, aquí la receta sufrió una transformación importante: no se pudo cultivar la chufa en nuestro suelo.
Para adaptarse, las cocinas mexicanas decidieron usar arroz, un grano mucho más accesible. Así nació la horchata que conocemos hoy: una deliciosa mezcla de arroz remojado y molido con agua, endulzada al gusto y aromatizada con canela, vainilla y un toque de leche. ¡Y así, la horchata se hizo parte fundamental de nuestra tradición!










