El arresto del exjefe de la policía nacional de Bangladesh, Benazir Ahmed, se ha concretado en Dubái a solicitud de Interpol. Esta acción, que tiene relevancia local, fue anunciada por el ministro del Interior, Salahuddin Ahmed, quien destacó que representa un avance en la lucha contra la impunidad en el país.
Ahmed había estado prófugo desde un levantamiento violento en 2024 y enfrentaba sanciones impuestas por Estados Unidos debido a violaciones de derechos humanos. Washington lo acusa de estar involucrado en desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y torturas a través del Batallón de Acción Rápida (RAB), fuerza de seguridad que lideró entre 2015 y 2020.
Grupos de derechos humanos han denunciado durante años las acciones del RAB bajo su mando, que se habrían dirigido contra opositores y críticos del gobierno. Además, en 2024, la Comisión Anticorrupción de Bangladesh inició investigaciones sobre su supuesta acumulación de riqueza ilícita.






