Las autoridades federales han confirmado la detención de Justo Aurelio Rivera Parrazales, un empresario con contratos con el gobierno de Chiapas desde la administración de Rutilio Escandón. Su captura se produjo en Mérida, Yucatán, tras varios operativos en los que se incautaron 14 vehículos de lujo y otros objetos valorizados en más de 145 millones de pesos.
Medios de comunicación y usuarios en redes sociales habían informado previamente sobre su supuesta muerte en un accidente automovilístico, pero la aprehensión ha confirmado que se encuentra vivo. Rivera Parrazales está relacionado con cuatro empresas, entre las que se encuentran Industrias Médicas Chiapanecas, Diagnosis Centro de Diagnóstico Integral, Inmedicen y Servimedic del Sureste.
Su vinculación con el líder criminal Amílcar Olán y con la red de «El Clan» ha sido documentada en diversas columnas periodísticas. Además, se ha mencionado su conexión con «La Barredora» y el político Adán Augusto López, aunque el Gabinete de Seguridad lo ha identificado principalmente como un operador financiero del Cártel del Noreste.
Industrias Médicas Chiapanecas, una de sus empresas, continúa en operación e incluso firmó un contrato el año pasado con la Secretaría de Seguridad de Chiapas para capacitar a reclusos en su reinserción social. La situación de Rivera Parrazales sigue generando atención en el ámbito local y nacional debido a sus implicaciones en la política y la criminalidad en la región.










