Una sentencia de un tribunal alemán establece un precedente significativo para la industria de automóviles eléctricos en Europa. Por primera vez, un fabricante ha sido obligado a reembolsar el costo de un vehículo debido a que su autonomía real es notablemente inferior a la cifra homologada.
El caso se originó cuando un consumidor compró un automóvil eléctrico basándose en la autonomía estimada bajo el ciclo WLTP. Con el uso diario, el propietario descubrió que la distancia que podía recorrer con una carga completa era mucho menor de lo esperado, a pesar de operar el vehículo en modo Eco y en entornos urbanos.
En el proceso legal, se realizó un peritaje que reveló que la batería del vehículo había sufrido una degradación mayor a los estándares promedio tras tres años de uso. La autonomía prometida de entre 332 y 341 kilómetros se redujo a solo 281 kilómetros, representando un desvío del 18% respecto a la cifra oficial.
Dado que no existía un caso previo similar, el juez utilizó jurisprudencia relacionada con el consumo excesivo de combustible en vehículos de combustión. Se llegó a la conclusión de que un defecto se considera significativo si el desvío supera el 10%. En este contexto, un 18% de diferencia se catalogó también como un defecto importante. Como resultado, se ordenó al concesionario un reembolso que abarca casi la totalidad del precio inicial del vehículo.
Aunque el fabricante no fue identificado, se especula que se trata de un Peugeot e-2008 GT. El reclamante obtendrá un reembolso de 33,700 euros de los 38,950 inicialmente pagados, después de considerar una tarifa de uso de 5,250 euros.
Este fallo podría servir como referencia para futuros litigios relacionados con la autonomía de vehículos eléctricos. El ciclo WLTP se considera una métrica importante que debe garantizar el rendimiento real del vehículo. Cabe destacar que este precedente se aplicará principalmente en países europeos.








