Los aficionados de Inglaterra demostraron su pasión no solo por el fútbol, sino también por la música durante el partido contra Panamá en Nueva Jersey.
La icónica canción «Sweet Caroline» de Neil Diamond resonó en el estadio, acompañando a los seguidores. Sin embargo, no fue la única melodía de la jornada.
Pronto, comenzaron a cantar «Hey Jude» de The Beatles, un tema que se ha convertido en un himno británico desde los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
La energía aumentó con «Wonderwall» de Oasis, vinculada al Manchester City por los hermanos Gallagher, fervientes aficionados del equipo.
Finalmente, los hinchas también interpretaron «Livin’ on a Prayer» de Bon Jovi, celebrando en un lugar significativo para la banda.
Con su victoria y clasificación a los Dieciseisavos de Final, los seguidores ingleses brillaron tanto en el campo como en la música.






