La OTAN ha manifestado su preocupación tras el impacto de un dron ruso contra un bloque de apartamentos en Galați, Rumanía. Este incidente, que dejó a una mujer y un niño con heridas leves, marca la primera vez que una zona densamente poblada de un país aliado sufre un ataque durante el conflicto en Ucrania.
El Ministerio de Defensa rumano informó que el dron ingresó al espacio aéreo de Rumanía y causó daños significativos en el edificio, inundando la parte superior con fuego. El secretario general de la OTAN destacó la imprudencia de Moscú y reiteró el compromiso de defender cada centímetro del territorio de la alianza.
El presidente rumano, Nicușor Dan, condenó la acción rusa, afirmando que demuestra un «desprecio total por el derecho internacional». En respuesta al ataque, Rumanía convocó al embajador ruso y realizó una reunión de su Consejo Superior de Defensa.
Rumanía, que comparte una extensa frontera con Ucrania, ha sido objeto de violaciones en su espacio aéreo por parte de drones rusos en múltiples ocasiones desde el inicio de la invasión de Ucrania en 2022. Las autoridades locales advierten sobre un aumento en las tensiones, solicitando a la OTAN capacidades antidrones adicionales.
En un incidente relacionado, el puerto de Izmail, en el sur de Ucrania, fue atacado por drones. Como medida de precaución, Rumanía mobilizó aviones de combate y un helicóptero para vigilar la situación, autorizando a los pilotos a derribar cualquier dron que representara un peligro.
Según el general de brigada Gheorghe Maxim, el dron que impactó en Galați voló a baja altitud, lo que complicó su detección. Aunque Rumanía cuenta con el sistema antidrones Merops, este aún no está completamente integrado en sus defensas aéreas. Más de 70 residentes fueron evacuados del área afectada, mientras que se registraron daños en el edificio y a varios vehículos en las cercanías.







