Alfonso Durazo, gobernador de Sonora y presidente del Consejo Nacional de Morena, denunció la existencia de campañas de desprestigio y presiones externas en contra de su partido. Sus declaraciones se dieron durante la inauguración del Congreso Nacional de Morena, en el contexto de la acusación formal de Estados Unidos contra Rubén Rocha Moya, un integrante del movimiento.
Durazo afirmó que las circunstancias actuales reflejan «embates de tiempos geopolíticos altamente complejos». Destacó que la dignidad de los militantes de Morena no se ve afectada por señalamientos, ya sean estos internos o externos. Aunque no mencionó directamente el caso de Rocha Moya, criticó las «presiones intervencionistas» que ha enfrentado Claudia Sheinbaum recientemente.
El gobernador hizo hincapié en el resurgimiento de «viejas tentaciones imperiales» que buscan intervenir en decisiones soberanas. La declaración culminó con una crítica hacia representantes de fuerzas políticas que, según él, ceden ante estas presiones. La situación se mantiene en desarrollo.







