Durante un emocionante encuentro en el estadio Nemsio Diez, el árbitro Luis Enrique Santander se vio involucrado en un inusual incidente en el minuto 66 del partido. Mientras dirigía el juego, el delantero francés Allan Saint-Maximin, quien se encontraba en plena carrera, impactó de lleno contra el árbitro, derribándolo en el acto.
A pesar del inesperado choque, Santander mostró rapidez al levantarse y continuar con la acción del partido. La escena provocó risas y aplausos entre los aficionados presentes, quienes no pudieron evitar disfrutar del momento humorístico que se produjo en medio de la intensidad del juego. La situación subraya la imprevisibilidad de los eventos en el deporte, donde incluso los árbitros pueden convertirse en protagonistas de situaciones cómicas.


