El evento «Rendición de cuentas a dos años de triunfo» de la presidenta Claudia Sheinbaum se centró en enviar un mensaje político a Estados Unidos, sin mencionar directamente a Donald Trump. También hizo un llamado a la unidad nacional y a movilizaciones en defensa de la soberanía y de Morena.
Desde la madrugada, cientos de simpatizantes de Morena se congregaron en la explanada del Monumento a la Revolución. A las 9:00 de la mañana, se iniciaron transmisiones desde 30 estados, donde gobernadores abordaron temas de soberanía y resistencia a presiones externas, enfatizando la necesidad de unirse contra cualquier intento de injerencia extranjera.
En diversas entidades, como Chiapas y Veracruz, los gobernadores afirmaron que México no se arrodilla y que la soberanía no se negocia. Estos comentarios prepararon el terreno para la intervención de la presidenta, quien recibió un cálido saludo de los asistentes a su llegada.
Sin embargo, la ausencia notable de figuras como Andy López Beltrán y Gerardo Fernández Noroña generó especulaciones. Ahí, el coordinador de los diputados de Morena justificó la falta de autoridades de seguridad, sugiriendo que su ausencia no afectaba la eficacia en sus labores.
Sheinbaum destacó logros de su administración en áreas como educación y bienestar, aunque cometió un error al referirse al tipo de cambio del peso, declarando que se encontraba en 14.40 por dólar, cuando los datos oficiales lo sitúan en alrededor de 17.35.
La presidenta abordó la relación con Estados Unidos, cuestionando la legitimidad de las acciones de agencias estadounidenses y sugiriendo que podría haber intentos de influir en las elecciones de 2027. Su discurso fue recibido con aplausos y gritos de apoyo de la multitud.
Finalmente, convocó a la ciudadanía a movilizarse y organizar asambleas informativas, insistiendo en que «la patria no se vende». A pesar de su apasionado llamado, muchos asistentes comenzaron a abandonar el lugar antes de que concluyera su discurso de más de una hora.










