El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha informado que sus fuerzas derribaron cuatro drones iraníes dirigidos hacia el estrecho de Ormuz, considerando que representaban una amenaza para la navegación comercial en esta zona estratégica.
Después de interceptar las aeronaves no tripuladas, las fuerzas estadounidenses atacaron instalaciones de radar de vigilancia costera en Goruk y la isla de Qeshm, con el objetivo de prevenir futuras acciones similares. Este incidente ocurre en un contexto de crecientes tensiones entre Washington y Teherán, con varios enfrentamientos recientes en el área, por donde transita una porción significativa del comercio mundial de petróleo.
El presidente estadounidense, Donald Trump, comentó que está «actuando con mucha rapidez» en la guerra contra Irán, a casi 100 días del inicio de los ataques estadounidenses e israelíes, a pesar de haber previsto un plazo inicial de cuatro a seis semanas. Trump destacó en una entrevista que su enfoque es diferente al de conflictos anteriores, como la Guerra de Vietnam.
Este nuevo enfrentamiento se suma a una serie de intercambios de ataques en el estrecho de Ormuz durante las últimas tres semanas, aunque Estados Unidos sostiene que el cese del fuego sigue vigente desde abril.








