El Comando Central de Estados Unidos ha informado sobre la finalización de una ofensiva militar contra Irán, que tuvo lugar en el estratégico estrecho de Ormuz. La operación, que duró siete horas, implicó bombardeos a múltiples objetivos militares en la costa iraní.
Durante esta ofensiva, fuerzas estadounidenses utilizaron aviones de combate, drones y buques de guerra. Los ataques se dirigieron contra instalaciones de misiles, capacidades navales y sistemas de defensa de Irán, con el objetivo de reducir la amenaza a la navegación civil y comercial en la región.
Además, el Comando Central confirmó la reanudación del bloqueo naval a embarcaciones que operan desde o hacia puertos iraníes, como ordenó el presidente Donald Trump. Actualmente, más de 20 buques de guerra estadounidenses y cientos de aeronaves están desplegados en el Medio Oriente, listos para nuevas operaciones si se les requiere.
Los ataques se producen en un contexto de tensión creciente, tras la decisión del presidente Trump de dar por terminado el acuerdo de alto el fuego con Irán, estableciendo un nuevo enfoque ante las amenazas que representa el régimen iraní hacia el tráfico marítimo en la región.










