Si un vehículo acude a un verificentro con el testigo de «check engine» encendido, será rechazado de inmediato. Este testigo indica problemas en los sistemas del motor, afectando su rendimiento y eficiencia.
En la Ciudad de México, durante la verificación, se realizan diversas pruebas. Estas incluyen la verificación de adeudos, una inspección visual, la prueba de emisiones y una revisión OBDII. Este último componente es un sistema electrónico integrado que diagnostica el funcionamiento de los sistemas de control de emisiones del vehículo.
Funciones del sistema OBDII:
- Detección de problemas en la ignición de cilindros.
- Monitoreo de sensores de oxígeno.
- Verificación de la eficiencia del convertidor catalítico.
- Control del calentamiento del sensor de oxígeno.
Si el «check engine» está encendido, significa que hay fallas en alguno de estos sistemas, lo que resulta en una verificación negativa. El procedimiento de medición OBDII incluye:
- Conexión de la interfaz OBDII con el motor apagado.
- Activación del interruptor de encendido.
- Verificación del estado de la luz MIL.
- Arranque del vehículo y chequeo del apagado de la luz MIL.
- Análisis de los monitores del sistema.
Desde el 1 de julio, el Estado de México ha implementado actualizaciones al Programa de Verificación Vehicular Obligatoria, incluyendo controles electrónicos más estrictos. La modificación más relevante consiste en el uso obligatorio del sistema OBD, que conecta los verificentros a la computadora del vehículo para comprobar el funcionamiento de los sistemas de control de emisiones.
Además, el programa establece un rechazo automático para vehículos con el «check engine» encendido, códigos de error registrados o evidencia de que se intentó borrar estos códigos recientemente.
Es importante considerar que, aunque el testigo de «check engine» permanezca encendido, el vehículo podría seguir funcionando. Sin embargo, se debe dirigir con precaución a un taller mecánico. Si la luz parpadea, indica una falla grave que podría detener el motor por motivos de seguridad.
En resumen, continuar circulando con el «check engine» encendido es una decisión arriesgada que no debe tomarse a la ligera.










