El Gobierno francés ha calificado de «absolutamente inaceptables» y «aberrantes» las declaraciones del expresidente español Mariano Rajoy. En su columna, Rajoy afirmó que la selección francesa de fútbol tiene «un altísimo nivel, eso sí, sin franceses».
El ministro de Interior, Laurent Nuñez, declaró que estas afirmaciones no reflejan la realidad de Francia. Aseguró que el país es «un lugar de diversidad» y lamentó que estos comentarios alimenten ataques racistas contra los jugadores.
Nuñez destacó que hay un largo camino por recorrer para lograr la cohesión en la sociedad francesa. La ministra Éléonore Caroit también condenó los ataques racistas y reafirmó que todos los jugadores de la selección son franceses.
El primer secretario del Partido Socialista, Olivier Faure, defendió que la selección está formada solo por franceses y añadió que Francia no es una nación étnica. Fabien Roussel, del Partido Comunista Francés, criticó las palabras de Rajoy y pidió su condena.
Valérie Pécresse, presidenta de Île-de-France, también se pronunció en contra de Rajoy, señalando su falta de comprensión sobre el pueblo francés.
Rajoy mencionó que de los 26 futbolistas convocados, solo tres nacieron fuera de Francia. Esta controversia revive el debate sobre la inmigración y la identidad nacional en el país.








